Cómo cuidar y limpiar tus sofás de cuero

Uno de los muebles más indispensables de una casa es el sofá. En él nos relajamos, compartimos momentos con la familia, amigos, vemos nuestras series, comemos, cenamos, … Es prácticamente uno más en la familia y lo mismo pasa con los cojines del sofá. Precisamente por el uso excesivo y continuado, tanto el sofá como los cojines se ensucian con más facilidad. ¡Y no solo eso! Sino que además acumulan polvo y ácaros, que pueden dar lugar a alergias si no se hace una limpieza regular.

 

Lamentablemente, no hay muchos sofás a los que se les pueda quitar la funda para poder lavarla en la lavadora. Por esta razón te mostramos diferentes formas de limpieza que te puedan ayudar a tener tu sofá y tus cojines en perfecto estado:

 

Lavado del sofá: Llena un cubo con 2 litros de agua tibia y añade un zumo de un limón. Echa también dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Para limpiar el sofá, utiliza un paño de microfibra, moja el paño de microfibra en la solución preparada y frota la superficie del sofá con ello. El bicarbotano disuelve las manchas, mientras que el limón actúa como desinfectante y es efectivo para eliminar los ácaros. Para finalizar, realiza un segundo lavado con un paño de microfibra limpio y añade unas gotas de aceite de árbol de té o eucalipto para quitar los ácaros.

 

La aspiradora de mano: Este aparato es muy importante, ya que con él puedes eliminar los restos de polvo, pelos y restos de comida de forma rápida. ¡No olvides las esquinas! Son lugares escondido donde se puede acumular mucha suciedad.

 

En el caso del cuero, debe nutrirse mensualmente con aceites o ceras específicas para este material, aunque un remedio casero sería usar leche hidratante (como la que se usa tras la ducha o el baño). De esta forma, mantendremos los muebles brillantes y flexibles, aunque si surge alguna mancha tenderemos que eliminarla antes de aplicar la cera para que no deje marca. Por otro lado, es importante no utilizar productos que contengan alcohol o disolventes fuertes, pues pueden comerse el color o quitar brillo o los muebles, Antes de aplicar un producto nuevo, pruébalo en una zona no visible.

 

Con estos consejos, podrás limpiar con éxito tus sofás. ¿Qué te parecen estos consejos? ¿Los conocías?