Cómo se gestiona el tema de las reparaciones en un piso de alquiler

Una de las dudas más importantes cuando se alquila un inmueble es saber quién tiene que realizar las reparaciones en caso de avería, sobre todo teniendo en cuenta las estadísticas en las que se establece que 4 de cada 10 hogares suele tener al menos una avería al año, por lo que hay una gran probabilidad de que un propietario y un arrendatario tengan que ponerse de acuerdo sobre la responsabilidad y la gestión de la reparación.

En Finques Ollé te explicamos cómo se gestiona el tema de las reparaciones en un piso de alquiler.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece que las reparaciones que están vinculadas a la conservación y habitabilidad de la vivienda, son responsabilidad del propietario y las pequeñas reparaciones y averías provocadas por el uso dependen del inquilino.

No obstante, las reparaciones más comunes y habituales en una vivienda de alquiler que pueden estar vinculadas con esta conservación y habitabilidad de la vivienda o con pequeñas reparaciones se pueden resumir en las siguientes:

  • Averías de fontanería: la más común son aquellas de grifos y cisternas que pierden agua, que en principio son responsabilidad del arrendador pero que mientras no se detecte la avería, el inquilino asume un mayor coste del incremento de la factura. Por otro lado, también es habitual el atasco de la bañera, el fregadero o el inodoro que pueden provocar filtraciones.
  • Trabajos de albañilería, pintura y bricolaje: este tipo de trabajos del uso de instalaciones corresponden al inquilino, en caso de no poder realizarlo por su cuenta y para evitar que el propietario haga uso de la fianza, lo mejor es solicitar un servicio de manitas para dejar la vivienda en perfectas condiciones.
  • Averías de calefacción y aire acondicionado: en este caso y si no es por mal uso por parte del inquilino, el propietario es el responsable del mantenimiento y de mantener estos aparatos en perfecto estado.
  • Problemas con los electrodomésticos: con respecto a los electrodomésticos hay que diferenciar entre aquellos que son esenciales y los que no lo son, por eso suele haber malentendidos con respecto a la reparación en caso de avería. Si las reparación es demasiado costosa, el propietario debería plantearse la opción de sustituir electrodomésticos por algún modelo más eficiente que ayude a ahorrar.