¿Qué es una SOCIMI inmobiliaria?

Hay numerosos artículos en diferentes portales especializados en el mundo inmobiliario que hablan de las SOCIMI, pero ¿qué son?, ¿cómo funcionan?.

En Finques Ollé te explicamos el concepto de SOCIMI inmobiliaria.

SOCIMI son las siglas correspondientes a Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario, que representan uno de los medios de inversión inmobiliaria y están reguladas por la ley 11/2009 y sus posteriores modificaciones.

Estas SOCIMIS tienen que estar de acuerdo al régimen jurídico vigente, esto es, la Ley de Sociedades de Capital y tienen que estar inscritas en el Registro Mercantil. Su capital social mínimo es de 5 millones de euros y tienen que cotizar en una bolsa de valores.

El objeto social de una SOCIMI es la inversión, incluyendo adquisición y promoción, construcción y rehabilitación, en todo tipo de inmuebles: edificios, viviendas, locales comerciales, oficinas, naves industriales, garajes, etc., con el objetivo de arrendarlo.

Asimismo, son empresas que tienen que contar con una cartera de activos inmobiliarios, que pueden estar fuera del territorio español y donde mínimo, a través de un 80% de estos inmuebles, se obtengan ingresos procedentes de su arrendamiento.

Las SOCIMIS en España surgieron a raíz de las REIT (Real State Investment Trust) que se originaron en Estados Unidos en la década de los 60.

El objetivo de una SOCIMI es crear un vehículo de inversión inmobiliaria donde sus acciones coticen en una bolsa de valores, esto es, en un mercado regulado, lo que permite que cualquier inversor pueda comprar acciones de una SOCIMI para participar en dicha sociedad.

El éxito de la SOCIMI es permitir que la inversión en inmuebles a gran escala pueda ser accesibles para un pequeño inversor, ya que cuentan con transparencia y liquidez.

De hecho, la legislación establece que las sociedades incluidas en las SOCIMIS tienen que retribuir los dividendos a sus accionistas cuando se trata de rentas por el alquiler y en el caso de venta de algún activo, el 50% de las ganancias también se repartirán entre los accionistas. Por eso, para un inversor minorista, comprar acciones en una SOCIMI puede resultar bastante interesante.