Cómo reclamar y asegurar el mantenimiento de instalaciones en la urbanización

Las urbanizaciones con zonas comunes, como piscinas, ascensores, pistas deportivas o jardines, ofrecen un valor añadido a los propietarios. Sin embargo, cuando estas instalaciones no reciben el mantenimiento adecuado, pueden convertirse en una fuente de conflictos y en un riesgo para la seguridad, además de reducir el valor de las viviendas. Por ello, es importante conocer cómo reclamar y asegurar que se cumpla con el deber de conservación.

El punto de partida es la Ley de Propiedad Horizontal, que establece que la comunidad está obligada a llevar a cabo las reparaciones necesarias para garantizar la seguridad, habitabilidad y accesibilidad del edificio. Esto implica que la comunidad no puede retrasar indefinidamente la reparación de un ascensor, unas filtraciones en la piscina o unas grietas en la fachada, aunque algunos vecinos se opongan.

El proceso para reclamar comienza con la recopilación de pruebas. Fotografías, vídeos o informes técnicos servirán para dejar constancia del problema y de la necesidad de actuar. Con estas evidencias, lo recomendable es comunicar la situación de forma formal al presidente o administrador, preferiblemente mediante un medio escrito que deje registro.

Si la comunidad no responde o retrasa la reparación, el siguiente paso es solicitar que el asunto se incluya en la próxima junta de propietarios. Durante la reunión, es importante exponer el problema con claridad, explicar sus consecuencias y recordar la obligatoriedad legal de realizar las reparaciones necesarias.

En caso de que la junta no tome medidas, la mediación puede ser una vía intermedia para alcanzar un acuerdo sin llegar a juicio. Si esta opción no da resultados, se puede acudir a la vía judicial, donde un juez puede obligar a la comunidad a cumplir con sus responsabilidades.

Además, es esencial distinguir entre obras de mantenimiento obligatorio y mejoras opcionales. Mientras que las primeras deben asumirse siempre por todos los propietarios, las segundas requieren mayorías específicas y no siempre son obligatorias.

En definitiva, reclamar y asegurar el mantenimiento de las instalaciones requiere organización, pruebas y conocimiento legal. En Finques Ollé subrayamos que la prevención y la acción temprana son las mejores herramientas para mantener la urbanización en buen estado y proteger tanto la convivencia como el valor de las viviendas.

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